El contenido de este blog es, de forma explicita e implicita, para mayores de 18 años. Si no los tienes, por favor, sal por la puerta ahora mismo, y dejame dormir tranquilo.

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domingo, 13 de enero de 2008

La dichosa duración del viaje (1)

Un puerto y otro puerto y otro puerto;
quien cinceló este abrupto paisaje, alabado sea .


“El desfiladero de los tres puertos"
PERFUME PRIMAVERAL
Ho Xuan Huong




-Balancear descuidadamente los dedos dentro de la pecera es una sensación agradable... los peces nadan en su espacio libremente, a veces uno detrás de otro, a veces juntos, a veces cada uno por su lado... ¿qué piensas de esto?.

-No se son peces. Simplemente. Ven, dame tu mano y ponla aquí en mi pecho... ¿notas el calor?.

-Estas caliente...

-Si, ahora toca mis pechos...

-Arden se endurecen... son delicados y hermosos... tus pezones...

-¿Si...?

-Crecen... más allá de mi cabeza, hacia el techo...

-Si....... ¿qué más?...

-Parecen surgir a la orden de un cálido deseo. Al contacto de mis dedos su piel rugosa se estremece... siento estas cosas.

-¿Qué más sientes?

-Siento el calor en mis propios pechos, emana de ellos, al contacto de mis dedos sobre los tuyos... siento también como crecen mis pechos...

-Quiero tocarlos. Voy a tocar tus pechos.

-Hazlo...

-Me gustan tus pechos. Me gusta el tacto de tu piel, tu respirar hondo, los latidos de tu corazón, el calor que fluye de tus pechos por mis dedos, que se une al mío propio y me da la vida... me gustan tus pezones oscuros, que miran a los lados...

-Quizás buscan algo...

-A mi ya me han encontrado. ¿Tienen nombre?

-Nadie aún se lo ha puesto.

-Desde ahora se llamarán “El Puerto de Mis Besos”. ¿Te gusta el nombre?.

-¿Por qué quieres llamarlos así?

-Porque cada vez que pase por ellos, querré besarlos, y haré de la escalada a estos puertos, una visita obligada...

-Bésalos entonces... ¡Uhm!, que dulce terciopelo el de tus labios húmedos... ¿no te gustaría morderlos un poquito?...

-Gustosa muerdo tus pezones, pero no quiero hacerte daño, los muerdo como a pequeñas y golosas bayas silvestres... aprieta mis pechos.
Los aprieto...


-Amasalos..

-Amaso la dureza de tus pechos. Ahora, como siento tu calor, lo siento también nacer en mí...

-¿Dónde lo sientes?.

-Nace de un punto bajo mis costados, dentro...

-Son los ovarios...

-Si y de estos se irradia hacia delante y hacia arriba, es un calor fuerte y seco, que crece con cada caricia que me haces, también con las que yo te hago...

-¿Se parece al calor que tocas en mi cuerpo?.

-Es el mismo, pero lo siento muy fuerte dentro de mi.

-Por que esa es tu experiencia. Yo lo siento igual... tu cuerpo...

-¿Si?.

-Tiene escalofríos. Veo y siento como el vello de tu piel se eriza, como se abren tus poros con cada uno de mis besos...

-Son los pequeños temblores... sube, besa mi clavícula, besa mi cuello, me gusta que me besen el cuello...

-Beso tu amado cuello, tu cuello interminable. ¿Tiene nombre?, ¿no?, entonces déjame bautizarlo “El Valle de los Crisantemos”...

-¿Por qué un nombre de tanta belleza?.

-Porque bello es el lugar, porque al igual que los crisantemos, es robusto y etéreo a un tiempo, porque en el reside tu olor... beso tu oreja bajo el cabello, acaricio tu melena, me llena su olor, es agradable... abrázame..